El invierno llega a Siria y los alimentos escasean. Así lo ha anunciado la Organización de Naciones Unidas. Solo quedan cinco días para que casi 1,7 millones de refugiados sirios, que intentan alejarse de la cruda guerra civil que sufre el país, puedan abastecerse de recursos alimenticios.
El programa de Naciones Unidas lleva desde que comenzó la guerra, en 2011, ayudando a Siria con recursos para sobrevivir. Sin embargo, tras anunciar una crisis financiera, el Programa Mundial de Alimentación cancelará la ayuda. Esto supondrá un gran desastre para muchas familias refugiados, que hasta con la ayuda, ya estaban sufriendo. La Organización ha declarado que suspenderá la ayuda alimentaria para los desplazados en Turquía, Egipto, Líbano y Jordania; 3.249.038 refugiados, en concreto.
La Comisión Europea tras escuchar el comunicado, ha decidido ayudar a la PMA financiándola con 5.5 millones de euros. Noruega, por otro lado, ha mostrado la intención de enviar otros ocho millones.
Esta decisión ha llegado en los peores momentos del año. El invierno llega y no solo hay que aportar alimentos a la población, sino que también hay que trabajar en mantener los refugios a salvo de las fuertes lluvias. Egipto y Turquía ya han observado como las cartillas de racionamiento se han devaluado. Pero, el caso más dramático es el de Líbano, donde se encuentran casi 1.1 millones de refugiados.




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